Cómo cuidar tu pieza
Una pieza tejida está hecha de cientos de cuentas unidas por un hilo. Con estos cuidados te acompaña por mucho tiempo.
- Ponla de última. Primero el perfume, las cremas y el maquillaje; después la pieza.
- Quítatela para el agua. Ni ducha, ni piscina, ni mar. La humedad cansa el hilo.
- Guárdala estirada. En una cajita o una bolsa de tela, sin doblarla y lejos de otras joyas que la rayen.
- No la jales. Para quitarte unos aretes o una pulsera, tómalos del gancho o del cierre, no del tejido.
- Límpiala en seco. Con un paño suave y seco. Nada de químicos.
Si algo se suelta, escríbenos antes de intentar arreglarlo: muchas veces tiene arreglo.